Aquel que restringe los sentidos de la acción, pero cuya mente mora en los objetos de los sentidos, sin duda se engaña a sí mismo y se lo conoce como un farsante (B.G.4. 31)
Por supuesto, aunque vayamos por el sendero correcto, nunca es seguro que estará libre de impedimentos. Aun cuando estemos progresando, obstáculos inesperados pueden perturbarnos y demorar nuestro avance. Aunque veamos que muchos a nuestro alrededor caen o se retiran, debemos continuar adelante. Debemos tener convicción para pensar que aunque muchos emprendieron el sendero con nosotros y ahora se están devolviendo, nosotros tenemos que continuar. Tenemos que fortalecer nuestra energía y seguir adelante, aunque sea solos. Nuestra fe debe ser tan fuerte que estemos resueltos a seguir adelante solos si es necesario y con la gracia de nuestro Señor superar cualquier dificultad que encontremos en nuestro camino. De este modo, tenemos que prepararnos. Debemos desarrollar devoción exclusiva. Por supuesto, siempre deberemos tratar de encontrar buena asociación. Sin embargo, a veces nos parecerá que no hay asociación, que estamos solos. Aun así debemos continuar y buscar el faro de la verdad.
Fe quiere decir “esperanza en el Infinito”. Vaikuntha quiere decir “Infinito” y sraddhâ significa “buena fe”. Así como hay un lugar llamado Cabo de la Buena Esperanza, sraddhâ quiere decir “recargado de buena fe en el Infinito”. Vaikuntha quiere decir Infinito, y si deseamos atraer la atención del Infinito, el único camino que tenemos es sraddhâ.
Las instrucciones del Bhagavad-Gita sirven como fundamento para comprender estas cosas. Sobre este fundamento se erige el palacio del Srîmad Bhagavatam, el cual consta de doce plantas o niveles. Existen nueve plantas o cantos inferiores, dos plantas o cantos superiores y en el medio esta la decima planta, o el décimo canto. Dentro de este existen noventa diferentes kunjas, los cuales son los capítulos del décimo canto. Y en el centro de este hay cinco habitaciones especiales, que son los cinco capítulos que describen el rasa, donde Sri Radha y Krsna disfrutan pasatiempos conyugales. Parece que ella sirve a Krsna, pero realmente es Krsna quien le sirve a Ella. Mientras no exista la base de las instrucciones del Bhagavad-Gita, tendremos una concepción mundana de estos temas y todo será en vano
Obedeciendo la orden de Mahaprabhu, Sus diferentes asociados aparecían en la tierra con nombre e identidades nuevos. Mahesa Thakura (el Señor Siva) tomó el nombre Kamalaksana y nació en una familia brahmana. El recibió titulo "Advaita Acarya" al terminar su estudio de los Vedas.
Comúnmente, nos atraemos por la modestia, afecto, carisma natural y generosidad presentes en un Vaisnava. Tenemos la tendencia de validar la elegibilidad de alguien para ser un Vaisnava solo por notar tales virtudes, que nos atrae y hace que crezca en nosotros un poco de afecto por él.
Y qué decir de los humanos, aún una
serpiente levanta su cuello al escuchar una dulce melodía. Aún los ciervos
silenciosamente siguen una dulce melodía. Tal es la atracción de una melodía
hermosa. Estas melodías tienen un efecto poderoso sobre los sentidos mundanos,
entonces por supuesto que estaremos atraídos a ellas cuando las
escuchemos. Pero esta atracción no es
bhakti! Los sonidos musicales atraen a todos pero simple música no es kirtana…
El canto de los santos nombres se
expandirá por todo el mundo. Si un materialista canta el nombre de Hari, el
Señor le otorgará la gratificación de los sentidos. Aquel que canta con fe, sin
embargo, abandonará por completo el disfrute de los sentidos y conquistará al
Señor por medio de su amor puro. En Kali-yuga, la religión suprema es el canto
de los nombres y cualidades del Señor. El Hari-nama sankirtana es una gran
hacha que corta el endurecido nudo de las actividades pecaminosas. La era de Kali
es tan especial, que la gente de la yugas anteriores desea nacer en esta era.
¿Por qué? Porque deseas tener la oportunidad de cantar Hare Krishna y de
predicar los santos nombres). Este hecho es confirmado en el Srîmad-Bhagavatam
(11.5.38): “Los habitantes de Satya-yuga y de otras eras desean ávidamente
nacer en la era de Kali, puesto que en esta era habrá muchos devotos del Señor
Supremo”.
En todas las eras yo aparezco en
el mundo material para llevar a los santos y restablecer la religión -les
comentó el Señor Gauranga, revelándoles el propósito de Su encarnación a todos
sus eternos asociados-. Sin comprender el propósito de mi advenimiento, la
gente ignorante continúa cometiendo actividades pecaminosas. Me duele que
después de Satya-yuga se hayan incrementado gradualmente las actividades
pecaminosas. Al contemplar la espantosa condición de Kali-yuga, experimento una
gran compasión y encarno personalmente en el fin de manifestar mi amor.